Hemos recibido en la Concejalía de Consumo a un grupo de alumnos y alumnas de 1º de grado medio del módulo de ‘Comunicación y Atención al Cliente del IES Manuel Tárraga Escribano.
Coral Riquelme, la concejal de Consumo, Empleo, Desarrollo Local, Movilidad, Mercados y Feria les ha dado la bienvenida y les ha dedicado unas palabras. A continuación, la Técnico de Consumo, les ha explicado el funcionamiento de la Oficina Municipal de Información al Consumidor y como actividad práctica han rellenado una hoja de reclamaciones.
Para terminar, han pedido información sobre la Junta Arbitral y su funcionamiento.

La Junta Arbitral de Consumo es un organismo público que permite resolver conflictos entre personas consumidoras y empresas de forma gratuita, rápida y extrajudicial, evitando en muchos casos acudir a los tribunales.
Su función principal es mediar y dictar una solución, llamada laudo arbitral, cuando surge un problema relacionado con compras o contratación de servicios, como por ejemplo conflictos con telefonía, electrodomésticos, viajes, talleres, suministros o comercio electrónico.
Para que pueda tramitarse un arbitraje, la empresa debe estar adherida al Sistema Arbitral de Consumo o aceptar expresamente participar en el procedimiento.
El proceso es sencillo. La persona consumidora presenta una solicitud explicando el problema y aportando la documentación necesaria, como facturas, contratos o reclamaciones previas. Posteriormente, la Junta estudia el caso y escucha a ambas partes antes de emitir una resolución.
El laudo arbitral tiene carácter vinculante y obligatorio, similar a una sentencia judicial, por lo que ambas partes deben cumplirlo.
Este sistema ofrece numerosas ventajas:
- Gratuito
- Más rápido que un juicio
- No requiere abogado ni procurador
- Favorece acuerdos y soluciones amistosas
La Junta Arbitral de Consumo constituye una herramienta muy útil para proteger los derechos de las personas consumidoras y fomentar relaciones de consumo más justas y equilibradas.